Rodrigo Ortega

Entrevista a Rodrigo Ortega, diseñador de iluminación de Flashdance El Musical

Rodrigo Ortega es el diseñador de iluminación del musical. Como técnico ha trabajado en instalaciones de la talla del Teatro Español, Naves del Matadero o el Teatro Circo Price. Ahora colabora con Flashdance el Musical en algo tan importante y tan protagonista en el escenario como son los focos y efectos de luz.

¿Puedes explicarnos tus inicios en el mundo de la iluminación escénica? ¿Por qué la luz?

Tras finalizar mis estudios de fotografía me ofrecieron hacer prácticas de iluminación en el Teatro Español. Decidí hacerlas porque era algo totalmente diferente a lo que había hecho hasta entonces y fue la mejor decisión que pude tomar. Allí descubrí que me encantaban las posibilidades creativas y plásticas que ofrece la iluminación de espectáculos en vivo.

Decidí entrar en el CTE para continuar mi formación y desde entonces no he parado de trabajar mientras seguía aprendiendo sobre este sector. No sé muy bien por qué elegí la luz sobre el resto de disciplinas teatrales, pero sin duda alguna es la que más me atrae. Pintar escenarios con la luz me apasiona.

¿A qué retos se enfrenta un diseñador de iluminación en un musical? ¿Precisa de algo en especial?

Los retos de diseñar un musical son muchos: necesitas versatilidad, poder crear cientos de ambientes y combinaciones diferentes para que cada escena teatral y cada tema musical sea diferente y te transporte a un espacio nuevo.

Todo esto tiene que ser muy dinámico y acompañar a los cambios de escenografía, las coreografías y la música. Se necesitan muchas horas de ensayo, de prueba y error, de ajustes y cambios para conseguir que todo cuadre y los timings sean perfectos. Se precisa de un gran equipo técnico y humano para poder cumplir todas las ‘fantasías’ que pasan por la cabeza del diseñador.

Una buena iluminación es capaz de narrar la historia a la vez que el texto, te transporta a espacios diferentes y genera emociones en el espectador incluso aunque este no sea consciente de ello.

¿Crees que la iluminación tiene la capacidad de cambiar la forma de ver un espectáculo?

Totalmente. La función de la luz es guiar la mirada del espectador, resaltar los puntos de interés y ocultar lo que no se debe ver. Una buena iluminación es capaz de narrar la historia a la vez que el texto, te transporta a espacios diferentes y genera emociones en el espectador incluso aunque este no sea consciente de ello. Hay mucha teoría escrita sobre la psicología de la luz y la colorimetría y es algo que todos llevamos dentro: asociamos colores a sentimientos, espacios o incluso épocas.

¿Qué aspectos de una escena controla el diseñador de iluminación y por qué es tan importante?

El diseñador es el que toma las decisiones de cómo iluminar el show. Tiene que controlar todo lo que pasa en escena: saber dónde está cada actor en cada momento, en qué espacio se ubica la escena, qué ocurre dramáticamente en ese instante, cómo se desarrollan las coreografías, qué escenografía hay en cada momento, qué música suena y qué ritmo tiene o qué vestuario se utiliza.

Debe controlar todos esos factores y tenerlo claro para poder adaptarse a ellos. Si no va todo en conjunto, no se alcanza un resultado ideal.

¿Cómo afectan las nuevas tecnologías al mundo de la iluminación escénica?

Las nuevas tecnologías facilitan mucho el trabajo del diseñador. Los focos móviles son cada vez más sofisticados y permiten infinidad de posibilidades a la hora de crear looks diferentes y efectos. El avance de la tecnología led ha facilitado la integración de la luz como elemento escenográfico.

Más allá de focos, los softwares de control de iluminación como WYSIWYG están evolucionando mucho, permitiéndonos simular los espectáculos en 3D de manera cada vez más fiel antes de que estos pasen a la fase de montaje y producción.