Amanda Digón

Amanda Digón, nueva protagonista de Flashdance

Flashdance El Musical llegará a Madrid el próximo día 23 de enero con más fuerza, más energía y más novedades que nunca. Y es que este éxito de los ochenta llega a la capital junto a Amanda Digón, la nueva protagonista que se encargará de dar vida a Alex Owens bajo los focos del Teatro Nuevo Apolo en Tirso de Molina, pleno corazón de Madrid.

Nacida en Barcelona, se mudó a Londres para empezar la carrera de teatro musical, donde fue becada por tres años en la London Studio Centre. Al terminar debutó en el West End de Londres en el musical Dusty como capitana de bailarinas y elenco swing. Protagonizó la película independiente inglesa Ariella y poco después apareció en la producción del musical West Side Story del Festival de Ópera de Salzburgo bajo las direcciones musicales del maestro Gustavo Dudamel, la orquestra Simón Bolívar y Cecilia Bartoli, con el papel de Rosalía. Regresó a España en 2017 para protagonizar el musical Dirty Dancing en el papel de Baby y al finalizar la temporada en Madrid, colaboró en el musical Viva Broadway como protagonista femenina.

Debutó en la televisión nacional como coprotagonista en la serie Yo quisiera de Divinity y una pequeña parte en Secretos de Estado de Telecinco. Formó parte del elenco de El Médico el musical y posteriormente se unió a la gira nacional española del musical West Side Story como elenco y cover del papel de Anita.

Amanda se muere de ganas de llegar a la capital y dar lo mejor de sí misma interpretando a Alex, hemos realizado una entrevista para que podáis conocerla un poco más, ¡os va a encantar!

¿Tienes ganas de actuar en Madrid? ¿Qué mensaje te gustaría transmitirle al público de la capital?

Me muero de ganas de llegar a la capital con este personaje y en esta superproducción.

A la gente le diría que no pierdan la oportunidad de vivir una historia tan bella de una época tan mítica como los 80, esta vez de bien cerca, en vivo y en directo. Que tanto si han visto y son fans de la película como si no, esta es una historia de superación y de cumplir sueños, unida a una apasionante historia de amor que puede hacer vibrar a todo el que se deje caer por el Nuevo Apolo.

Es importante seguir fomentando el que en España sigan llegando producciones de este calibre.

¿Cómo fueron tus inicios en el mundo del espectáculo?

Cantaba y bailaba desde muy pequeña. A los 18 años me mudé a Londres para estudiar mi carrera de Teatro Musical becada en una de las mejores escuelas de allí y tuve la suerte de trabajar muy poco después de graduarme, en varias producciones del West End.

Trabajé en Londres, Salzburgo, y después me mudé a Madrid, donde he protagonizado un par de producciones de teatro Musical y formado parte también del elenco de otras.

¿Qué significa para ti ser la protagonista de una superproducción como Flashdance El Musical?

Me siento infinitamente agradecida y correspondida con mi amor por mi profesión. En esta ocasión siento que todo mi esfuerzo se ha visto recompensado en forma de este gran personaje que se me está dando la oportunidad de representar y siento mucha emoción.

¿Tienes alguna característica común con Alex Owens?

Sin duda. Lo primero, por supuesto, es que Alex quiere ser bailarina, desde luego eso sé lo que es. También me considero una persona soñadora y, en ocasiones, al igual que Alex, algo dura conmigo misma.

Hay algo de Alex que para mí es un conflicto interno suyo presente a lo largo de toda su historia que resuena bastante conmigo, y creo que con mucha gente que se dedica al espectáculo como yo, y es el miedo al rechazo. Ese miedo que hace que a veces uno se cierre o mire para el suelo, o se resigne a mirar a alguien de lejos por ahorrarse un “no”. Es bonito crecer con Alex hacia la aceptación de que a veces hay que arriesgarlo todo, que el “no”, como dicen, ya lo tienes.

Sin duda Flashdance es mi mayor reto hasta ahora.

¿Cuál es tu escena favorita?

Mis escenas con Hannah son particularmente especiales para mí. Yo misma tengo una «Hannah» en mi vida, que es mi abuela, con quien pasaba todas las tardes en su casa, hablando de mis sueños, mis inseguridades, mis miedos. Hay mucho en la relación de Alex y Hannah que me transporta a la infancia y me da una sensación de nostalgia que hace que sea fácil y agradable vivir las escenas.

¿A qué escena has tenido que dedicarle más tiempo ensayando?

No podría elegir una. En general diría que la complejidad en muchas de las escenas de Alex reside en el hecho de que ella es alguien que siempre está interpretando un papel de cara a sus distintos entornos, en el trabajo, con su pareja, etc.

Así que, como actriz, siento que he de jugar siempre a dos roles a la vez, para transmitir al público lo que Alex realmente siente y quién es Alex, y a la vez jugar a disfrazarlo, que es lo que siempre hace para protegerse frente al mundo.

¿Qué sientes cuando subes a un escenario?

Por una parte, siento que es mi casa, donde pertenezco y nada me incomoda. Es donde soy más todo: más valiente, más segura, más bella por dentro y por fuera. Por otro lado, siempre ha sido un refugio de la realidad, donde me meto en la vida de otra persona y me olvido de mis preocupaciones.

Al final, todos tenemos complejidades y problemas, y mi profesión me brinda el lujo de abandonarlas por unas horas al día mientras me enfrasco en la vida y las sensaciones de otra persona y, aunque siempre te llevas un pedazo de ti, o al menos yo lo hago, es una buena forma de meditación. Es el único lugar donde realmente puedo apagar esa parte de mi cerebro. No importa lo que me haya pasado ese día, porque se queda fuera de escena. El escenario me permite soltar mis lastres por unas horas y sentirme alguien mejor.